Terapia cognitivo conductal

Cuando acudimos a un psicólogo suele ser porque nos encontramos en una situación de crisis o angustia vital, provocada por las situaciones que nos rodean o porque nos vemos incapaces de poder manejar nuestro interior de una forma distinta, es decir, hay cosas de nuestra forma de pensar, de sentir o de ser que nos gustaría cambiar, pero no sabemos cómo hacerlo.

Lo primero…conocernos y conocer el problema.

Cuando acudimos a un psicólogo suele ser porque nos encontramos en una situación de crisis o angustia vital, provocada por las situaciones que nos rodean o porque nos vemos incapaces de poder manejar nuestro interior de una forma distinta, es decir, hay cosas de nuestra forma de pensar, de sentir o de ser que nos gustaría cambiar, pero no sabemos cómo hacerlo.

Lo primero...conocernos y conocer el problema.

¿Cómo son las terapias piscológicas?

Lo primero que hacemos en terapia es crear un ambiente de confianza, conocernos, que te sientas escuchada y detallar los problemas que te traen a consulta y generar los objetivos a trabajar, de forma conjunta, para superarlos.

Durante esta evaluación ya habré entendido porqué ocurre tu problema y cómo está funcionando en este momento y ya tendré bastantes datos para poder empezar a desmontarlo.

Una vez terminada la evaluación, abordaremos cómo realizar el tratamiento. Estableceremos unos objetivos a conseguir, siempre de manera conjunta. Yo iré dándote pautas y enseñando herramientas que te ayuden a entender y manejar mejor tu problema. 

Para ello, habrá tareas a realizar en casa que te ayudarán en este proceso. 

Mi forma de trabajar es una terapia cognitiva-conductual, orientación activa, es decir, ambos vamos a trabajar de manera directa sobre tu problema. Yo te iré enseñando técnicas y tú irás implementándolas.

Nos conocemos

Al comenzar, realizamos la evaluación que dura unas 3-4 sesiones. En ellas, vamos a ir asentando los principios de la terapia y encaminándonos hacia la consecución de objetivos.

El camino

Durante la terapia y conforme vayamos superando los objetivos y te vayas sintiendo cada vez mejor, iremos espaciando las sesiones hasta tener un par de ellas al año.

Los problemas más comunes

Estrés por la toma de decisiones, cambios vitales (Cambio de trabajo, paternidad o maternidad, divorcio.) y situaciones estresantes. 

Estados de ánimo como el duelo, la depresión, la baja autoestima o conflictos interiores.

Ataques de pánico, ansiedad generalizada, fobias, estrés postraumático, trastorno obsesivo compulsivo o insomnio. 

Pareja, familia, trabajo o habilidades sociales. 

Tabaco, alcohol, cocaína, heroína, marihuana, nuevas tecnologías, compras o juego.